Momentos

Aquel día, cuando advertí decepción en Miller, supe que debía dejar atrás el recuerdo de mis antiguos amigos, para dar la bienvenida a los nuevos. No sin antes sincerarme con él, el mejor  y más atento oyente sobre la tierra. Me miró atentamente durante horas, con sus diminutos e intensos ojos, a medida que cambiaba de posición. Cada palabra de mi discurso era como una clave de cercanía y complicidad, a su modo me consolaba, consciente de que mis lágrimas eran un adiós doloroso a una parte de mi pasado, y los recuerdos que habían dibujado mi ser en el ayer, se esfumaban para no herirme más en el mañana. Al final, acabamos acurrucados en una esquina.

Yo escuchaba su corazón e imaginé que me sumergía en su interior, allí en la oscuridad, una luz latía saludándome, y al abrir los ojos, su imagen juró que jamás me abandonaría. Aquella promesa me devolvió la maravillosa sensación de ser indipensable para alguien

~ por telma1985 en marzo 12, 2009.

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s

 
Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.