4·Antaño
Hoy quise tomarme un descanso. Estaba empezando a obsesionarme con esto de escribir…y me acerqué, de nuevo, a la ventana. Entonces… ¡pasó algo extraordinario! un chico pareció reconocer mis ojos de botón por entre las rendijas de las tablas, y permaneció por unos instantes boquiabierto y estático… se parecía tanto a él…sus ojos de miel me observaban sorprendidos, bajo ese flequillo de hilo color trigo. Pero enseguida volvió en si, y marchó reprendiéndose por aquella pérdida de cordura fugaz.
Su recuerdo me persigue, su ausencia me atormenta…le extraño.



Telma…quien es él?? y la niña de la que hablas en el otro post?
Tengo una lectora! que sensación… ahora me siento menos aislada…menos sola y olvidada